miércoles, 25 de junio de 2008

Procesando textos (1)

La mayor parte del tiempo que trabajamos delante de un ordenador estamos tratando algún texto, bien sea un proyecto, una memoria, un informe, una carta, un artículo, etc, etc. El procesador de textos es el eje de nuestro trabajo, y si lo pensamos un momento, los proyectos a los que se enfrenta un arqueólogo suelen iniciarse y concluirse con un texto. Entre medio viene todo lo demás. ¿Podemos aportar algo nuevo sobre ellos?
Para empezar, las principales alternativas libres son Openoffice, Abiword y recientemente Google docs. Los tres son excelentes, con entornos y correctores ortográficos en nuestras lenguas, capacidad de abrir y guardar documentos word, tablas, etc, aunque cada uno con particularidades. El Openoffice writer es el mejor, pero quizás para equipos más antiguos resulte pesado. En estos casos recomiendo Abiword, más ágil aunque no tan completo. Y luego está el editor de textos de google, que es otra cosa.
En efecto, las Google apps no son aplicaciones de esas que instalas en tu ordenador y van con él allá donde esté, sinó que son aplicaciones web. Quiere decir esto que el programa en sí está alojado en el servidor de google, y para usarlo debes de disponer de conexión a internet. Los documentos que creas se alojan también en un espacio asignado a tu cuenta en google. Es importante saber que puedes bajar y subir documentos a tu cuenta, y que soporta los formatos más comunes, incluido openoffice.
¿Ventajas? Desde cualquier ordenador del mundo con conexión a internet puedes editar tus documentos sin necesidad de instalar nada, y lógicamente subir y descargar otros docs.
¿Inconvenientes? Pues eso, que necesitas conexión a internet. Y otra cosa: da no se que tener tus documentos no se sabe donde. No se, genera inquietud, ¿no?
Por mi parte he usado el google doc por ejemplo entre el trabajo y mi casa, y funciona a la perfección.
Como propuesta puede servir como copia de seguridad. Por ejemplo, imaginad que después de un viaje descubres que la memoria usb donde llevas ese documento crucial ha cascado. Pues te conectas y lo descargas en tu formato favorito.

miércoles, 18 de junio de 2008

Software libre y de pago

La inercia de nuestro entorno profesional establece que existen una serie de conocidos programas que son los adecuados para cada una de las tareas arqueológicas. Así, parece que para escribir un texto (informe, memoria, artículo, etc) sólo existe el procesador de textos de Microsoft; para tratar imágenes el photoshop; o para levantar plantas o dibujo técnico el Autocad. Y la verdad, todos estos programas son excelentes, extraordinarios, los mejores seguramente. Pero también son caros. ¿estamos dispuestos a pagar la licencia?.
Afortunadamente existen alternativas que no tienen coste, y que pueden emplearse sin problemas para casi cualquier tarea arqueológica. ¿Y donde?. Pues existen multitud de páginas que ofrecen recopilaciones de programas, y específicamente aquí he preparado un pequeña recopilación de software agrupado por tareas arqueológicas que para empezar creo que no está mal. Espero que os sirva.

Presentamos

El ordenador se ha convertido, sin discusión, en una de las herramientas básicas del arqueólogo, tanto casi como el mismo paletín o el nivel topográfico. Los más reacios lo usan a regañadientes, aunque solo sea para procesar textos o para enviar correos electrónicos (pero preguntadles si estarían dispuestos a renunciar a ello), y los más avanzados efectuan prácticamente todas las tareas arqueológicas con ayuda de un ordenador. Nadie duda de su necesidad.
Así que, tomados los arqueólogos como usuarios, gran parte no tendrán más remedio que "sufrir" con la informática y sus aplicaciones; pero por contra, existimos otros a los que nos apasiona la tecnología, sus avances y sus aplicaciones, ¡y disfrutamos con ello!.
Si eres de este segundo grupo de arqueólogos, quizás este modesto blog te pueda servir, porqué va ni más ni menos que de esto: de arqueología decididamente practicada por ordenador y con todo aquel gadget, aparato, instrumento o invento que permita aplicar y resolver tareas concretas de nuestra profesión.
Bienvenido