lunes, 7 de marzo de 2011

Planimetrías arqueológicas III: importando y digitalizando datos con sig

Retomando el hilo de la creación de planimetrías arqueológicas, vamos a efectuar una pequeña introducción a la importación y digitalización de datos mediante tres Sig libres de escritorio: GvSig, Quantum Gis y Openjump. Pretendemos demostrar que, al menos en arqueología, los Sig libres son ya una alternativa real al dibujo con Cad, y que además en la mayoría de las ocasiones son incluso más adecuados para tratar información arqueológica.

En el libro de SIG libre se citan un buen puñado de herramientas de escritorio de código abierto, de las que hemos seleccionado las tres mencionadas puesto que a nuestro entender ofrecen muy buenas funcionalidades con una curva de aprendizaje corta sobre entornos muy intuitivos, aunque cabe decir que existen otras en las que seguramente se pueden efectuar las mismas operaciones, por ejemplo uDig o Kosmo.

El caso común que nos planteamos como ejemplo parte de un archivo de texto con las coordenadas de los puntos que delimitan dos muros (obtenidos por ejemplo mediante estación total), y el objetivo será tratar de importar y obtener una capa en formato shape con los polígonos de las estructuras. El archivo de texto (puntos.csv) posee el siguiente formato:


ID,Y,X,Z,UE
01,4457259.920,700638.981,1491.596 ,1001
02,4457260.682,700639.694,1491.463 ,1001
03,4457261.404,700640.534,1491.052 ,1001
04,4457260.781,700641.137,1491.050 ,1001
05,4457259.967,700640.398,1491.403 ,1001
06,4457259.217,700639.987,1491.617 ,1001
07,4457259.508,700639.223,1491.609 ,1001
08,4457258.539,700641.365,1491.561 ,1002
09,4457259.434,700641.483,1491.438 ,1002
10,4457260.153,700642.030,1491.022 ,1002
11,4457260.095,700643.001,1491.110 ,1002
12,4457257.773,700642.812,1491.509 ,1002


Avanzamos ya que, si bien por diferentes métodos, los tres programas permitieron efectuar la importación con bastante facilidad.

En GvSig el primer paso consiste en añadir una tabla con datos delimitados en formato csv. Para la adecuada importación tuvimos que reemplazar los separadores de “,” a “;” y obtuvimos la tabla sin problemas. Posteriormente, desde una vista cargamos una capa de eventos (menú “vista”) indicando los campos que contienen las coordenadas x e y, para visualizar ya nuestros puntos ya en pantalla. Esta capa la guardamos en formato shape (menú “capa>exportar a>shp”) y la cargamos (la capa de eventos no permite efectuar la operación siguiente, por lo que hay que convertirla en shape). Finalmente convertimos automáticamente los puntos en polígonos a través del diálogo “Crear shp de geometrías derivadas” (menu “capa”). Esta utilidad es muy interesante, puesto que nos permite controlar que puntos queremos que formen parte de los diferentes polígonos de una capa, y además también puede generar lineas a partir de nuestros puntos. De este modo, realmente podemos importar una capa con todos los puntos obtenidos que representan muros, lineas de excavación, cotas, materiales, etc y controlar paso a paso la creación de los diferentes polígonos, líneas, en la capa destino.





En Quantum Gis, el proceso también es realmente sencillo (incluso más), a través del uso de dos complementos: el de “Crear una capa a partir de un archivo de texto delimitado” y el “Points2one”, por lo que se deben de habilitar antes de proceder. Con el primer complemento se obtiene un diálogo donde se deben de indicar los detalles del formato del archivo a importar y el nombre de la capa a generar. Una vez la capa cargada, mediante el segundo de los complementos, “Points2one”, obtenemos los polígonos (o lineas) a partir de los puntos. Si indicamos además el campo que identifica los distintos polígonos (opción “Create output features based on input field”), en nuestro caso el campo “UE”, vamos a obtenerlos separados con sus respectivas etiquetas.





Por último, para obtener resultados equivalentes mediante Openjump el proceso es bastante similar, con la salvedad que debemos adaptar nuestro de texto al formato wkt. El método está muy bien explicado en el excelente tutorial del Digital Archaelogical Documentation Project, por lo que nos evitamos los detalles para centrarnos en un aspecto en el que openjump destaca: en la posibilidad de conseguir una capa que contenga diferentes tipos de entidades, es decir, puntos, lineas y polígonos a través de su propio formato, el jump gml (jml).

Como sabéis, el formato vectorial más extendido en sig es el shape, a pesar de tener la limitación de que una capa en este formato sólo puede contener un tipo de entidades, es decir, o solo puntos, o solo lineas o solo polígonos.

Esta capacidad de Openjump se debe de valorar con atención. Por una parte, lo cierto es que puede ser muy útil poder representar en una sola capa diferentes tipos de entidades (cotas, líneas de excavación, estructuras...), aunque por otra parte el formato jml no es un tipo de archivo que se pueda abrir en otros sig, por lo que debe de usarse sólo si se va trabajar exclusivamente con Openjump.

Seguramente estaréis conmigo en que es mejor sacrificar cierta versatilidad para obtener compatibilidad, puesto que visto lo visto, los tres programas son eficaces en la importación y gestión de este tipo de datos, y por tanto más que decidirnos por uno o por otro, lo mejor es usar cada uno de ellos en función del problema específico al que nos enfrentemos.

viernes, 28 de enero de 2011

Llega LibreOffice

Acaba de lanzarse la primera versión estable de LibreOffice, una suite ofimática de código abierto desarrollada sobre la versión beta del OpenOffice 3.3. Al mismo tiempo, también se ha liberado la versión definitiva del OpenOffice 3.3, con lo que ahora mismo disponemos de dos versiones más o menos iguales de una suite con diferente nombre. ¿Que está ocurriendo?.
La red está que hierve desde que Oracle compró hace unos meses Sun Microsystems, empresa responsable del desarrollo de OpenOffice. Ante una política poco clara de Oracle sobre las futuras intenciones de la suite (y parece ser porque también era el camino natural), un buen puñado de desarrolladores de OpenOffice fundaron the Document Foundation destinada a continuar el desarrollo de la suite con este nuevo nombre: LibreOffice. Tras unos meses de bastante movimiento, el día 25 de enero de 2011 se lanzó la primera versión estable. Al poco, también apareció la nueva versión de OpenOffice.
Así que, ¿y ahora que?.
Bueno, pues parece que de momento podemos trabajar sin problemas con cualquiera de las dos versiones ya que las diferencias son bastante pocas. Por los foros se cuenta que las verdaderas diferencias entre las dos suites seran realmente significativas dentro de unos dos años.
El mundo del software libre parece que ha tomado partido decididamente por LibreOffice (como no podía ser de otra manera), e incluso Ubuntu ha anunciado que en su próxima distribución (11.04) incluirá LibreOffice y no OpenOffice.
Por mi parte por supuesto he instalado la nueva suite y ciertamente no existen grandes novedades. No se, quizás sea algo más rápida... ;-)

lunes, 16 de agosto de 2010

GvSIG OA Digital Edition 2010

OA Digital ha lanzado recientemente una nueva versión adaptada de su GvSIG OA Digital Edition, la 2010 1.0 que hasta el momento se presentaba como una beta. Se trata de un sistema de información geográfica basado en la versión 1.10 del conocido gvSig (desarrollado por el gobierno autonómico valenciano), pero que ha sido adaptado por OA Digital para incluir en un solo instalador algunas de las extensiones más interesantes que admite el programa, entre ellas inevitablemente Sextante, al tiempo que terminan de pulir otros aspectos.
Por nuestra experiencia hemos constatado que la instalación de gvSig se convierte de esta manera en algo realmente sencillo, y ha funcionado perfectamente tanto en Ubuntu como en Windows, cosa que no sucede siempre con las versiones oficiales del SIG.
Además, las extensiones incluidas son las que teóricamente más se usan en arqueología, dado que OA Digital mantiene mas que estrechos vínculos con Oxford Archaeology, y consecuentemente con la Openarchaeology, y en definitiva buena parte de sus usuarios van a ser arqueólogos.
Tanto gvSig como la edición personalizada lanzada ahora por OA Digital es un software bastante útil en arqueología, ya que como Sistema de Información Geográfica permite visualizar, gestionar, modificar y analizar información espacial en forma de mapas digitales, imágenes remotas y bases de datos de manera interactiva.
Su funcionalidad puede ser ampliada además mediante la adición de extensiones que ofrecen nuevas funcionalidades.
Algunos buenos ejemplos de su aplicación arqueológica empiezan a proliferar por la red, como por ejemplo en la gestión de una excavación arqueológica, del patrimonio arqueológico en ámbito local, o en arqueología del paisaje.

domingo, 25 de abril de 2010

Trekbuddy o gps con el móvil

Trekbuddy o gps con el móvil

Hoy en día buena parte de los modelos de teléfonos móviles disponen de gps incorporado, o en todo caso pueden comunicarse con uno vía cable o sin él. Por lo general, la orientación prioritaria es la navegación, es decir, guiarnos desde un origen hacía un punto de destino a través de la red viaria conocida.
Teóricamente, el hecho de poder acceder a un gps supone que disponemos de un dispositivo que nos puede indicar nuestra posición en coordenadas geográficas, y esto, para un arqueólogo siempre es interesante.
En nuestra profesión necesitamos además poder guardar puntos con sus coordenadas, guardar los tracks de recorrido, crear rutas, navegar en tiempo real indicando distancias y direcciones, y lógicamente poder intercambiar toda esta información con el ordenador. Si además podemos situar un mapa topográfico como fondo de navegación, pues mejor (por pedir que no quede).
Pues bien, todo ello es posible con Trekbuddy, un pequeño programa gratuito capaz de instalarse en móviles que soporten java (J2M), y que permite usar mapas calibrados con Oziexplorer. La lista de móviles compatibles depende del sistema operativo del aparato, pero realmente es bastante amplia.
Parece ser que en origen fue una aplicación desarrollada para deportes off-road o mountain-bike, pero su utilidad para nosotros es innegable. En mi caso por ejemplo, su uso me permitió en cierta ocasión efectuar una prospección a lo largo de varias jornadas guardando tracks y waypoints si tener que preocuparme por la duración de las baterías y no acarrear más peso del estrictamente necesario.
El programita tiene sus manías (ya me entendéis) y requiere un poco de tiempo para configurarlo y cargar los mapas, y hay que leer bien toda la información disponible en la propia página y las experiencias de los usuarios para un funcionamiento óptimo, pero creo que el resultado al final merece la pena, y puede llegar a funcionar en móviles antiguos.
Desde luego Trekbuddy no va a reemplazar a Oziexplorer CE o CompeGPS Pocket Land, pero es una opción más y con coste cero ...

martes, 16 de marzo de 2010

Planimetrías arqueológicas II

Planimetrías arqueológicas II

Retomando el tema, en el presente post trataremos métodos para obtener una planimetría digitalizada a partir de un documento base en papel, como por ejemplo una hoja de papel milimetrado con un dibujo a escala de lo que nos interesa. Un caso bastante habitual, por cierto.
El procedimiento más sencillo consiste en digitalizar o escanear en formato tiff, jpg, png, etc mediante un escaner el documento e importarlo al programa de dibujo vectorial de nuestra elección (inkscapeXara XtremOpenoffice Draw, ...). Este paso puede hacerse a pelo, es decir, sin tener en cuenta la escala ni el norte, de manera que el dibujo digitalizado se incorpora a una capa, creamos otra encima y bloqueamos la capa que contiene el borrador para que podamos dibujar con comodidad. Posteriormente podemos dibujar directamente con las herramientas del programa los puntos, lineas, polígonos, etc. Al final, colocamos una escala y el norte, y listo: ya tenemos un plano más o menos decente.
Si la finalidad es obtener una copia impresa y poco más, en realidad no necesitamos ir mucho más allá en la creación de nuestra planimetría. Ahora bien, en ocasiones la planimetría es un tipo de documentación base desde la que podemos obtener otra información complementaria o consultar ciertos datos, como por ejemplo calcular áreas de sectores o zonas de la excavación, o medir distancias entre elementos de interés, o incluso para servirnos de referencia donde situar nueva información que puede ser analizada, como podría ser la distribución de materiales por tipos, etc. En este caso resulta útil que, por lo menos, la planimetría se encuentre a una escala concreta que pueda gestionarse con facilidad, es decir, a escala 1:10 y no 1:45,286 por ejemplo. Claramente, una escala 1:1 es lo ideal.
La mayoría de los programas vectoriales permiten gestionar este tipo de escalas, algunos incluso con herramientas específicas, como es el caso de Xara Xtrem, que permite declarar concretamente a qué escala estamos trabajando. Inkscape, por su parte, en las propiedades del documento podemos establecer unidades como metros o centímetros, y si desactivamos la opción de mostrar los bordes de la página, obtenemos una superficie ilimitada para representar nuestra planimetría. Puede ser útil además establecer una retícula o cuadrícula que se corresponda con la que se fijó en campo, que puede servir para fijar el dibujo borrador a la escala real.

Un paso más allá

Como estaréis pensando algunos de los que estáis leyendo esto, si pretendemos trabajar con escalas, obtener mediciones de nuestros planos e incluso representar otros fenómenos sobre ellos, deberemos cuestionarnos el uso de programas convencionales de dibujo vectorial y migrar hacía otro tipo de programas, y concretamente hacía cad o sig. Tenemos en este campo multitud de programas de codigo abierto o gratuitos que pueden servirnos. Propongo qGis, Openjump, gvSig, QCad, MapMaker...
Si continuamos con el supuesto de que nuestro documento origen es una planta dibujada en campo sobre papel milimetrado y por supuesto a escala, y que ya hemos digitalizado en formato tif, jpg, etc, el primer e ineludible paso será establecer la escala y las coordenadas de manera que nuestro software sig o cad lo entienda, es decir, debemos georeferenciar el dibujo. Mediante este procedimiento, vamos a otorgar a la imagen unas coordenadas que se corresponden con las de la realidad que representa.
Generalmente la georeferenciación, como su propio nombre indica, se usa para establecer en mapas sus coordenadas geográficas en entornos SIG o cartográficos. Sin embargo, si consideramos nuestra excavación como un sistema de coordenadas relativo, con un origen (0,0) -punto cero-, cualquier planta dibujada que represente parcial o totalmente la excavación se puede georeferenciar con respecto a este sistema de coordenadas particular.
En realidad existen muchos métodos de efectuar la georeferenciación. En quantum Gis georeferenciar imágenes resulta extremádamente sencillo, a través uno de los complementos (georeferenciador) que puede obtenerse desde el propio interfaz del programa. De este modo, simplemente debemos indicar cada uno de los cuatro puntos necesarios con sus coordenadas conocidas para generar un archivo complementario (o archivo world) que contiene la información sobre las coordenadas de la imagen.

Vista de la georeferenciación de una imagen en Quantum Gis.

Existe también un programa específico muy sencillo de utilizar para georeferenciar imágenes basado en las librerias MapWindow denominado Georeferencing Tool, que requiere conocer las coordenadas de al menos tres puntos de la imagen para generar el archivo world. O si queremos georeferenciar en gvSig, podemos seguir el siguiente video de A. Díez donde se explica paso a paso.
En qCad también podemos insertar imágenes que van a servir como fondo sobre las que dibujar la planimetría, y en MapMaker podemos georeferenciar imágenes de diversas maneras. Para el trabajo con qCad consultad como crear un sistema de coordenadas relativo, bastante en la onda de lo que andamos explicando aquí.
Tanto en qCad como con los otros programas, suele ser necesario y/o conveniente que la imagen esté correctamente orientada hacía el norte o hacía el eje Y del sistema de referencia local, puesto que evitaremos rotaciones forzadas que disminuyen la calidad de la imagen o que entorpecen el correcto funcionamiento, por lo que tras la digitalización aconsejo tratar la imagen para ajustarla estos requerimientos.
Una vez georeferenciada, la imagen se puede cargar en cada uno de los programas como una capa más sobre la que vamos a poder digitalizar directamente la planimetría de la excavación, conservando en todo momento las coordenadas de referencia.
Más en próximas entregas.




domingo, 10 de enero de 2010

Año nuevo post nuevo

Y comenzamos 2010 con el buen propósito de postear más y mejor. Mientras preparamos algunos temas de contenido más extenso (y espero que interesante), y remodelamos un poco la página y sus contenidos aprovechamos para ponernos un poco al día desde el ya lejano post anterior...
Para empezar, existe una nueva versión de Archeos, la 3, con nueva página y todo. Además anuncian el lanzamiento de la versión 4 ... en su momento hablaremos de todo ello.
Dos eventos merecen destacarse para los interesados. En primer lugar se celebraran en Girona las IV Jornadas de Sig Libre, con un programa que incluye temas de sig y arqueología de nivel. Las jornadas cumplen con su cuarta edición, con lo que van consolidandose como de referencia en el tema. Anotad: mes de marzo.
Y luego retorna a nuestro país la celebración de otro CAA, es decir The XXXVIII Annual Conference on Computer Applications and Quantitative Methods in Archaeology, concretamente en Granada, mes de abril. Si no me equivoco, el anterior CAA en nuestro país se celebró en Barcelona en 1998 (12 añitos de na), o sea que no es habitual que podamos asistir a estos importantisimos congresos en nuestro país. ¡Felicitaciones a los organizadores de ambos eventos!.

miércoles, 22 de abril de 2009

El Gadget del mes: bolígrafos digitales

El Gadget del mes: bolígrafos digitales


Como mínimo curioso el gadget que os traigo en esta ocasión. Se trata de bolígrafos aparentemente convencionales (con tinta y todo) capaces de digitalizar todo aquello que se escriba en papel. Para ello vienen provistos de un pequeño accesorio que se fija en la parte superior del folio o bloc que capta y almacena los movimientos del boli.
Parece que la tecnología implicada está basada en sensores de movimiento del bolígrafo vía infrarrojos desde el receptor. Suele tener capacidad de almacenamiento de hasta 100 hojas escritas.
Una búsqueda sencilla por la red me ha devuelto los siguientes modelos, todos bastante parecidos la verdad: el Zpen de Dane-Elec, el Digital Graphic Pen de Odys, el Mobile Note Taker de Fujitsu-Siemens (aquí un análisis) y el Digital Scribe GPen100C de Iogear. Estoy seguro que habrá más.
Podéis ver un modelo en acción en este vídeo.
El tipo de papel no importa, y se pueden usar tanto conectados al ordenador como independientemente. La duración de pilas o baterías no es un punto del que den mucha información, pero parece que puede estar entre las 3 y las 5 horas de duración. Y en algún foro incluso he leído que no es difícil tampoco conseguir recambios de tinta, ya que usan cartuchos estándar.
El modelo de Fujitsu además anuncia reconocimiento de caracteres de escritura manual. No se como andará de evolucionada esta tecnología de reconocimiento, pero supongo que, como siempre, los mejores resultados se conseguirán despacito y con buen letra...
Supongo que a muchos se os ocurrirá, como a mi, que puede ser útil para tomar notas en prospección, para hacer croquis o para rellenar fichas de unidad. También puede servir para el vaciado bibliográfico en bibliotecas y/o archivos. Así que, el tema es: ¿cuanto casca?
Pues no está mal, y supongo que por eso tienen un relativo éxito: se pueden adquirir a partir de 80 euros.
En fin, un bicho más a nuestro arsenal tecnológico.